¿Somos la misma persona dentro y fuera de internet?
Para mí no hay duda a la hora de responder a esta pregunta: no somos los mismos dentro y fuera de la red. Algo que nos ofrece internet es el control a la hora de interactuar en él… podemos elegir qué información aportamos, cómo, cuándo y a quién, de forma mucho menos orgánica que en la realidad.
Las personas siempre muestran en la red aquello que desean, especialmente lo que valoran como positivo, por lo que siempre subimos las fotos en las que salimos mejor, la comida de los restaurantes, las fotos bonitas con nuestra pareja, y un largo etcétera, pero nunca subimos esa foto en la que nos vemos fatal, ni decimos cuando hemos tenido un mal día en el trabajo o hemos discutido con alguien a quien queremos.
¿Pero por qué? Para mí no existe una única respuesta, ya que existen múltiples factores que intervienen en ello, como el ego, el miedo a no gustar, y sobre todo el hecho de que si nadie lo hace ¿por qué íbamos a hacerlo nosotros? Si bien puede ser que en el día a día también evitemos mostrar lo negativo, al final todo lo físico es más difícil de esconder, por lo que probablemente si has tenido un día terrible en la universidad, tu familia lo notará al llegar a casa.
Sin embargo, eso en las redes no pasa, y se ha convertido en un espectáculo de vidas fantásticas que hacen sentir mal a aquel que no vive esa realidad, si éste no es consciente de que casi todo lo que vemos en internet está planificado, controlado, y posiblemente retocado.
Si vamos más allá, debemos tener en cuenta el anonimato, ya que es otra de las grandes diferencias entre la realidad digital y la realidad personal. En internet tienes la posibilidad de actuar de forma anónima, y esto normalmente se reconduce a sacar lo peor de cada uno, pues si nadie te puede identificar, puedes correr el riesgo de sentirte en la potestad de juzgar, menospreciar y hacer daño con mucha más facilidad que en tu vida cotidiana. Y es que en muchas ocasiones se da una tendencia a creer que las personas con mayor exposición suelen ser percibidas como deshumanizadas, por lo que se convierten en un blanco fácil de críticas, dañando su reputación.
Sin embargo, aunque el perfil sea falso o anónimo, el daño que causa es real, y la negatividad suele alimentarse de más negatividad. Por eso es muy importante informarnos y ser conscientes de las consecuencias de nuestros actos en la red, no sólo con nosotros mismos, sino con el entorno y las personas que nos rodean.


Comentarios
Publicar un comentario